La preparación comienza antes de la emergencia.

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Por Alma Bowen, fundadora y directora ejecutiva de Nuestra Comunidad

Las emergencias pueden ocurrir con poca antelación. En el norte de California, las familias pueden enfrentarse a incendios forestales, evacuaciones, terremotos, cortes de electricidad, calor extremo, inundaciones u otras situaciones críticas. Aunque no siempre podemos predecir cuándo ocurrirá una emergencia, tomar algunas medidas sencillas ahora puede ayudar a proteger a nuestras familias y reducir el temor en momentos en que cada minuto cuenta.

En primer lugar, suscríbase a las alertas de emergencia locales y asegúrese de que todos los adultos de su hogar estén registrados. No dependa únicamente de las redes sociales para obtener información crucial. Durante una emergencia, siga las instrucciones de las agencias locales de seguridad pública y evacúe de inmediato cuando se emita una orden de evacuación.

A continuación, elabore un plan de emergencia familiar. Identifique al menos dos rutas de evacuación desde su hogar y elija un punto de encuentro por si los miembros de la familia se separan. Designe a una persona de contacto fuera de la zona que pueda ayudar a transmitir información. Hable con los niños sobre quién los recogerá si surge una emergencia mientras están en la escuela o en la guardería.

Prepare una mochila de emergencia para cada miembro del hogar. Incluya agua, alimentos no perecederos, medicamentos, copias de documentos importantes, cargadores de teléfono, linternas, baterías, artículos de higiene, mascarillas, ropa y artículos básicos de primeros auxilios. No olvide incluir artículos para bebés, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas. Mantenga su vehículo con combustible o cargado siempre que se prevean condiciones meteorológicas de alto riesgo de incendio o alertas de evacuación.

Los cortes de electricidad requieren una planificación adicional. Mantenga cargados los teléfonos y las baterías portátiles, tenga linternas a mano y evite el uso de velas debido al riesgo de incendio. Toda persona que dependa de equipos médicos eléctricos debe elaborar un plan de energía de respaldo y consultar a su proveedor de atención médica antes de que se produzca un corte de suministro.

Por último, esté pendiente de los vecinos que puedan necesitar ayuda adicional, especialmente las personas mayores, las personas con discapacidad y las familias que enfrentan barreras lingüísticas o de transporte. La preparación es más sólida cuando se construye sobre la base de la confianza y la conexión.

No es necesario que lo hagas todo en un solo día. Comienza con un paso, involucra a toda la familia y actualiza periódicamente tu plan y tus provisiones. Estar preparado no significa vivir con miedo; se trata de brindarles a ti y a tus seres queridos más opciones, confianza y tiempo para actuar.

Preparedness Begins Before the Emergency

By Alma Bowen, Founder and Executive Director of Nuestra Comunidad

Emergencies can happen with little warning. In Northern California, families may face wildfires, evacuations, earthquakes, power outages, extreme heat, flooding, or other disruptions. Although we cannot always predict when an emergency will occur, taking a few simple steps now can help protect our families and reduce fear when every minute matters.

First, sign up for local emergency alerts and make sure every adult in your household is registered. Do not rely only on social media for critical information. During an emergency, follow instructions from local public-safety agencies and leave immediately when an evacuation order is issued.

Next, create a family emergency plan. Identify at least two evacuation routes from your home and choose a meeting place in case family members are separated. Designate an out-of-area contact who can help relay information. Talk with children about who will pick them up if an emergency occurs while they are at school or child care.

Prepare an emergency go-bag for each household member. Include water, nonperishable food, medications, copies of important documents, phone chargers, flashlights, batteries, hygiene supplies, masks, clothing, and basic first-aid items. Remember supplies for infants, older adults, people with disabilities, and pets. Keep your vehicle fueled or charged whenever elevated fire weather or evacuation warnings are expected.

Power outages require additional planning. Keep phones and portable battery packs charged, have flashlights readily available, and avoid using candles because of the fire risk. Anyone who depends on electrically powered medical equipment should develop a backup-power plan and speak with their healthcare provider before an outage occurs.

Finally, check on neighbors who may need additional assistance, particularly seniors, people with disabilities, and families who experience language or transportation barriers. Preparedness is strongest when it is built through trust and connection.

You do not need to complete everything in one day. Start with one step, involve the entire family, and update your plan and supplies regularly. Preparedness is not about living in fear—it is about giving yourself and the people you love more options, confidence, and time to act.