New USPS requirements faced challenge weeks before elections, raising concerns over ballot access and implementation.
What if changing how mail ballots are processed could also determine whether some of them reach voters? That was at the center of a legal fight that reached the U.S. Supreme Court just weeks before the 2026 midterm elections.
On September 14, the Supreme Court left in place a lower-court injunction blocking key parts of a new U.S. Postal Service rule for election mail. The decision means states can continue using their existing mail voting systems for November, while the broader legal dispute continues.
What were the new USPS rules?
The regulation introduced three major requirements for election officials. First, states and local jurisdictions would have had to use new ballot envelope standards designed by USPS and approved for use in their election systems.
Second, election officials would have been required to upload information for mail voters, including their names, addresses and ballot barcodes, to a new federal USPS portal. The system would then be used to verify the information connected to each ballot.
Third, the information on the ballot would have needed to match the data in the federal system. According to attorneys involved in the case, a failed barcode scan, an incorrectly designed envelope or another mismatch could have resulted in USPS refusing to deliver the ballot.
Why did the timing become a major issue?
The rule was published on August 26, less than 70 days before Election Day. By then, election officials had already spent months preparing their mail voting systems, including designing, ordering and printing ballot envelopes.
The coalition challenging the rule also pointed to the federal portal as a practical problem. During litigation, the portal was not yet operational, and election officials had not been trained to use it. The attorneys said jurisdictions would have had to make significant changes while already preparing for an election.
The concerns were not limited to logistics. The organizations argued that the new requirements could prevent otherwise eligible voters from having their ballots delivered. They highlighted voters who depend on mail voting because of disability, age, distance, military service, being overseas, rural residence or language assistance needs.
How did the coalition challenge the rules?
The legal challenge brought together a broad coalition of civic and voting rights organizations, including Asian Americans Advancing Justice, the League of Women Voters, the U.S. Vote Foundation, OCA, Asian Pacific American Advocates and Delta Sigma Theta Sorority.
The coalition argued that the Constitution gives states primary responsibility for administering federal elections, subject to Congress’s authority. It also argued that Congress had never authorized USPS to create its own requirements for refusing to deliver otherwise valid election mail.
The case moved through the courts in a matter of weeks. A Massachusetts district court issued a preliminary injunction on September 4 blocking implementation of the USPS rule for the midterm elections. USPS then asked the Supreme Court to lift that injunction, but on September 14 the Court declined to do so.
For November, the practical result is clear: the new USPS requirements remain blocked. Voters who are eligible to vote by mail can continue following the rules already established by their states rather than the new federal requirements.
The ruling, however, is not the final decision in the case. The Supreme Court’s order addressed the preliminary injunction, while the broader legal questions surrounding USPS authority and election administration can continue to be considered by the lower courts.
For voters, the organizations involved in the case recommended checking state-specific rules, confirming registration and understanding deadlines. They also encouraged voters who choose mail ballots to return them early and to contact local election officials or voter assistance resources if questions arise.
The immediate takeaway is not that mail voting has been eliminated or fundamentally changed. Instead, the new federal requirements that could have changed how mail ballots were prepared, verified and delivered will not apply to the November 2026 midterms.
As the legal battle continues, states will keep operating under their existing mail voting systems. For communities that rely on this method, understanding their state’s rules and planning ahead remains the most direct way to navigate the election under the system currently in place.
Corte Suprema bloquea nuevas reglas federales para voto por correo
Los nuevos requisitos de USPS fueron cuestionados semanas antes de las elecciones, generando preocupación por el acceso y su implementación.
¿Qué pasaría si cambiar la forma en que se procesan las boletas por correo también pudiera determinar si algunas llegan o no a los votantes? Esa fue una de las preguntas centrales de una batalla legal que llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos pocas semanas antes de las elecciones de medio término de 2026.
El 14 de septiembre, la Corte Suprema mantuvo vigente una orden de un tribunal inferior que bloquea partes clave de una nueva regulación del Servicio Postal de EE. UU. (USPS) sobre el envío de material electoral. La decisión permite que los estados continúen utilizando sus sistemas actuales de voto por correo en noviembre, mientras el conflicto legal continúa.
¿Cuáles eran las nuevas reglas de USPS?
La regulación establecía tres requisitos principales para los funcionarios electorales. Primero, los estados y jurisdicciones locales tendrían que utilizar nuevos estándares para los sobres de las boletas, diseñados por USPS y aprobados para su uso en sus sistemas electorales.
Segundo, los funcionarios electorales tendrían que subir información de los votantes que utilizaran el voto por correo, incluidos sus nombres, direcciones y códigos de barras de las boletas, a un nuevo portal federal de USPS. El sistema sería utilizado para verificar la información asociada con cada boleta.
Tercero, la información de la boleta tendría que coincidir con los datos registrados en el sistema federal. Según los abogados involucrados en el caso, un código de barras que no pudiera escanearse, un sobre con un diseño incorrecto u otra diferencia en los datos podía provocar que USPS rechazara la entrega de la boleta.
¿Por qué el momento se convirtió en un problema?
La regulación fue publicada el 26 de agosto, menos de 70 días antes del Election Day. Para entonces, los funcionarios electorales ya habían pasado meses preparando sus sistemas de voto por correo, incluyendo el diseño, pedido e impresión de los sobres para las boletas.
La coalición que cuestionó la regulación también señaló problemas con el nuevo portal federal. Durante el proceso judicial, el portal todavía no estaba operativo y los funcionarios electorales no habían recibido capacitación para utilizarlo. Los abogados señalaron que las jurisdicciones tendrían que realizar cambios importantes mientras ya se encontraban preparando las elecciones.
Las preocupaciones no eran únicamente logísticas. Las organizaciones argumentaron que los nuevos requisitos podían impedir que se entregaran boletas de votantes que cumplían con los requisitos para votar. Entre los grupos que destacaron estaban personas con discapacidades, adultos mayores, votantes que viven lejos de los centros de votación, militares, ciudadanos en el extranjero, residentes de zonas rurales y personas que necesitan asistencia lingüística.
¿Cómo cuestionó la coalición las nuevas reglas?
La demanda reunió a una amplia coalición de organizaciones cívicas y de derechos electorales, entre ellas Asian Americans Advancing Justice, League of Women Voters, U.S. Vote Foundation, OCA, Asian Pacific American Advocates y Delta Sigma Theta Sorority.
La coalición sostuvo que la Constitución otorga a los estados la responsabilidad principal de administrar las elecciones federales, sujeta a la autoridad del Congreso. También argumentó que el Congreso nunca había autorizado a USPS a crear sus propios requisitos para rechazar la entrega de material electoral que, de otro modo, sería válido.
El caso avanzó por los tribunales en cuestión de semanas. El 4 de septiembre, un tribunal federal de Massachusetts emitió una orden preliminar que bloqueaba la implementación de la regulación de USPS para las elecciones de medio término. USPS pidió posteriormente a la Corte Suprema levantar esa orden, pero el 14 de septiembre la Corte rechazó hacerlo.
Para noviembre, el resultado práctico es claro: los nuevos requisitos de USPS permanecen bloqueados. Los votantes que pueden utilizar el voto por correo podrán continuar siguiendo las reglas que sus estados ya habían establecido, en lugar de los nuevos requisitos federales.
Sin embargo, el fallo no constituye una decisión definitiva sobre todo el caso. La orden de la Corte Suprema se refiere a la medida cautelar, mientras que las cuestiones legales más amplias sobre la autoridad de USPS y la administración electoral pueden continuar siendo evaluadas por los tribunales inferiores.
Para los votantes, las organizaciones involucradas recomendaron revisar las reglas específicas de cada estado, confirmar el registro electoral y conocer los plazos. También alentaron a quienes opten por votar por correo a devolver sus boletas con anticipación y contactar a las autoridades electorales locales o servicios de asistencia si tienen dudas.
La conclusión inmediata no es que el voto por correo haya sido eliminado o cambiado por completo. Lo que ocurrió es que los nuevos requisitos federales que podían modificar la manera en que las boletas se preparaban, verificaban y entregaban no se aplicarán durante las elecciones de medio término de noviembre de 2026.
Mientras el proceso legal continúa, los estados seguirán operando sus sistemas actuales de voto por correo. Para las comunidades que dependen de este método, conocer las reglas de su estado y planificar con anticipación será clave para participar en las elecciones bajo el sistema que actualmente permanece vigente.
