Activistas advierten que el fallo debilita la representación afroamericana y acelera la redistribución de mapas electorales en el Sur.
La lucha por los derechos electorales en Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más tensos tras el fallo emitido el pasado 29 de abril por la Corte Suprema, que anuló el mapa congresional de Louisiana con dos distritos de mayoría afroamericana. Durante la conferencia virtual “Erasing the Black Vote in the Deep South — Five Voting Rights Activists Fight Back”, abogados, activistas y funcionarios públicos del sur del país alertaron que esta decisión podría acelerar una nueva ola de redistribución electoral orientada a debilitar el poder político de las comunidades afroamericanas.
Moderado por la periodista Pilar Marrero para American Community Media, el encuentro reunió a representantes de Louisiana, Alabama, Georgia y Carolina del Norte, quienes analizaron el impacto de la decisión en el caso Louisiana v. Callais. Según los panelistas, el fallo afecta directamente la Sección 2 de la Voting Rights Act of 1965, legislación que prohíbe prácticas electorales que diluyan la representación de minorías raciales.
Mitchell Brown, abogado principal de derechos electorales en la Southern Coalition for Social Justice y coordinador de la red SOLVE, explicó que la decisión obliga ahora a demostrar intención explícita de discriminación racial para poder impugnar mapas electorales, elevando considerablemente la dificultad de los litigios.
“El problema es que los legisladores rara vez dirán abiertamente que están discriminando”, señaló Brown durante la conferencia. “Estamos viendo cómo se desmantelan protecciones que tomaron décadas construir”.
El impacto podría extenderse más allá del sur de Estados Unidos
Amir Badat, abogado electoral de Fair Fight Action, vinculó el fallo con una larga historia de restricciones al poder político afroamericano en Estados Unidos. El especialista comparó la situación actual con las leyes posteriores a la Reconstrucción, como los impuestos para votar o las pruebas de alfabetización, diseñadas para excluir a votantes afroamericanos bajo argumentos aparentemente neutrales.
Badat advirtió que la eliminación de protecciones federales no solo afectará elecciones al Congreso, sino también distritos legislativos estatales y gobiernos locales, incluidos consejos escolares, municipios y juntas comunitarias. Según reportes citados durante la conferencia, hasta 19 distritos congresionales y cerca de 191 distritos legislativos en estados del sur podrían verse afectados.
“Esto no son cifras abstractas”, sostuvo Badat. “Son decisiones que impactan directamente la vida cotidiana de millones de personas”.
Los panelistas insistieron en que el tema trasciende a la comunidad afroamericana. También señalaron que la Sección 2 protege la representación de comunidades latinas, indígenas y asiático-americanas en todo el país.
Louisiana se convierte en epicentro de la disputa electoral
Gran parte de la conferencia se enfocó en Louisiana, donde legisladores republicanos ya impulsan nuevos mapas electorales tras el fallo de la Corte Suprema.
Davante Lewis describió el panorama como un escenario de “caos y confusión”, luego de que el gobernador Jeff Landry suspendiera elecciones congresionales cuando más de 42 mil personas ya habían emitido su voto anticipado.
Lewis cuestionó que el gobierno utilizara poderes de emergencia, tradicionalmente reservados para desastres naturales y huracanes, para justificar la suspensión electoral. También denunció que las autoridades eliminaron información racial de los análisis oficiales de redistribución electoral, dificultando conocer cómo los nuevos mapas afectarían la representación afroamericana.
El funcionario aseguró además que las recientes medidas impulsadas por legisladores republicanos forman parte de un patrón más amplio para reducir el poder político afroamericano en Louisiana, incluyendo la eliminación de cargos ocupados por jueces y funcionarios afroamericanos.
Movilización ciudadana y resistencia comunitaria
Pese a las preocupaciones generadas por el fallo, los participantes destacaron una creciente movilización ciudadana en distintos estados del sur del país.
Los activistas relataron audiencias públicas que se extendieron hasta la madrugada en Louisiana debido a la participación masiva de ciudadanos que rechazaban los nuevos mapas electorales. También mencionaron movilizaciones previstas en Alabama y Mississippi para defender el derecho al voto y exigir mapas justos.
Rhyane Wagner sostuvo que muchas de las estrategias actuales replican tácticas históricas de la era Jim Crow, utilizando políticas “daltónicas” o aparentemente neutrales que continúan produciendo efectos discriminatorios.
Wagner enfatizó además que las organizaciones afroamericanas del sur llevan décadas construyendo infraestructura cívica y comunitaria, mucho antes de que el tema captara atención nacional.
“No es un momento pasajero ni una campaña temporal”, afirmó. “Es organización generacional basada en la resistencia frente a la supremacía blanca y la supresión del voto afroamericano”.
A lo largo de la conferencia, los participantes coincidieron en un mensaje central: aunque el fallo representa un duro golpe para los derechos electorales, las comunidades afectadas no planean retirarse del escenario político. Por el contrario, aseguraron que el aumento en la participación electoral afroamericana registrado recientemente en Louisiana demuestra que el intento de reducir representación también está impulsando nuevas formas de organización y resistencia en el sur de Estados Unidos.
